lunes, 8 de enero de 2018

Winterreise de Schubert: Más que un ciclo de Lieder (Primera parte)


Frío. Desolación. Desesperanza. Frustración. Fuerza interior. Sueños rotos. Desesperación. Cinismo. Indiferencia. Esto y más transmite el ciclo de Lieder para voz y piano basados  en veinticuatro poemas, Winterreise, Viaje de Invierno. Fue el último trabajo de su compositor Franz Schubert. En su lecho de muerte perdiendo la batalla contra la sífilis a los treinta y un años, hizo las correcciones a las partituras de la segunda parte del ciclo.

Quizás sea el primer álbum conceptual en la historia de la música. La serie de veinticuatro poemas escritos por el alemán Wilhelm Müller publicados en dos partes en 1823 y 1824 fueron originalmente pensados para entretener a un grupo de amigos del escritor y para ser leídos en los fríos meses de invierno. Schubert descubrió en una revista la primera parte consistente de doce poemas en el año 1827. Nunca conoció a Müller pero ya en 1824 había musicalizado otro grupo de poemas del escritor que forman el primer ciclo de Lieder del compositor, Die Schöne Müllerin, La Bella Molinera. Cuando Schubert ya había musicalizado los primeros doce de Winterreise, se encuentra al siguiente año, 1828, con una versión actualizada de los doce poemas más otros doce y reordenados por el escritor para hacer sentido a la narrativa. Schubert, en vez de reordenar sus Lieder basadas en ellos para agregar los doce nuevos, simplemente los adjuntó como secuencia a la primera parte, creando así un relato un tanto inconexto pero, a su vez, abstracto e introvertido. Logrando una textura y atmósfera distanta de la que Müller había pensado, Schubert nos entrega un relato desolador del punto de vista del protagonista.

La trama


Se dice que este ciclo está pensado para un cantante hombre y joven. Sin perjuicio de ello, Winterreise ha sido grabado inumerables veces por cantantes femeninas y masculinos de todos los registros y colores de voces imaginables. Der Wanderer, El Caminante, como se le llama al protagonista de Winterreise, sufre el rechazo por parte de su amada. No sabemos porqué pero la segunda canción, Die Wetterfahne, La veleta, nos da una pista de la razón. Se trata de dinero. Algo no poco común en la segunda década del siglo XIX en Europa. La propuestra de matrimonio del Caminante ha sido rechaza por la familia de la chica en beneficio de dar consentimiento a un novio más adinerado o mejor posicionado en la sociedad. Herido en su orgullo y con el corazón destrozado, El Caminante se marcha de la casa de su amada en el medio de la noche y en pleno invierno austriaco. Parte sin rumbo en la noche gélida. El relato se vuelve nostálgico y doloroso, a ratos unos leves halos de esperanza dan fuerza interior al Caminante para seguir su andar. No tiene destino. Se aleja del pueblo, se adentra en el campo cubierto de blanco. Algunos recuerdos fugaces de tiempos mejores aparecen por aquí y allá, pero pronto la realidad se hace presente. Al avanzar en las veinticuatro canciones, la narración se vuelve mucho más interna, psicológica, incluso rayando en la locura.

Como escritora, me fascina la historia que este ciclo de Lieder cuenta. Al considerar las veinticuatro canciones podemos concluir que estamos frente a un arco negativo del personaje, aunque el final sea abierto a interpretación. Es el típico conflicto de hombre contra la naturaleza y sí mismo. La poesía es exquisíta y en pocas líneas, expresa tanto. El uso de símbolos como la primavera, las flores, el prado verde o los pájaros para rememorar mejores momentos pasados y el de la nieve, el frío, los cuervos, las lágrimas ardientes y el viento como síntomas del dolor y la desesperanza son herramientas que bien podemos incluir en nuestras historias. Winterreise enseña mucho sobre cómo contar un cuento. En todo momento los poemas son el punto de vista interior del protagonista y nos enseña a meternos dentro de la psique del personaje.

No pretendo hacer un análisis como el libro de casi seiscientas páginas que el tenor e historiador inglés Ian Bostridge (quien protagoniza los videos de más abajo) escribió y publicó sobre este ciclo de Lieder hace unos años atrás. Sino más bien desmenuzar qué evocan estas canciones en mí y compartir algo de la película que veo en mi cabeza cada vez que escucho las veinticuatro en el orden que Schubert le dio.

Las canciones (primera parte)


Gute Nacht (Buenas noches)


Fremd bin ich eingezogen,
Fremd zieh' ich wieder aus.
Der Mai war mir gewogen
Mit manchem Blumenstrauß.
Das Mädchen sprach von Liebe,
Die Mutter gar von Eh', -
Nun ist die Welt so trübe,
Der Weg gehüllt in Schnee.
Ich kann zu meiner Reisen
Nicht wählen mit der Zeit,
Muß selbst den Weg mir weisen
In dieser Dunkelheit.
Es zieht ein Mondenschatten
Als mein Gefährte mit,
Und auf den weißen Matten
Such' ich des Wildes Tritt.
Was soll ich länger weilen,
Daß man mich trieb hinaus ?
Laß irre Hunde heulen
Vor ihres Herren Haus;
Die Liebe liebt das Wandern -
Gott hat sie so gemacht -
Von einem zu dem andern.
Fein Liebchen, gute Nacht !
Will dich im Traum nicht stören,
Wär schad' um deine Ruh'.
Sollst meinen Tritt nicht hören -
Sacht, sacht die Türe zu !
Schreib im Vorübergehen
Ans Tor dir: Gute Nacht,
Damit du mögest sehen,
An dich hab' ich gedacht.
Como un extraño he llegado
Como un extraño me marcho.
Mayo me agasajó
Con ramos de flores.
La muchacha habló de amor
Su madre hasta de matrimonio,-
Ahora el mundo rebosa tristeza,
El camino envuelto en nieve.
Para mi viaje
No puedo elegir el momento,
Tengo que encontrar el camino yo mismo
En esta oscuridad.
Una sombra de la luna
Es mi acompañante,
Y por los blancos campos
Busco la huella de la fiera.
¿Tengo que esperar tanto,
Hasta que se me eche?
Aúllen perros locos
Ante la casa de su amo;
Al amor le gusta caminar-
Dios lo ha hecho así-
Desde una hasta otra.
Linda amada, ¡buenas noches!
No quiero molestar tus sueños,
Sería una pena para tu descanso,
No deberás escuchar mis pasos -
¡Cierra con cuidado!
Como despedida escribo
En tu puerta: Buenas noches,
Para que puedas ver,
Que he pensado en ti.


Ya desde los primeros acordes del piano nos dice la música que estamos en el principio del fin.  Suena como una sentencia, como si las cartas ya estuvieran echadas. El viaje comienza de noche. El Caminante no parece culpar a su amada, es más bien una decisión de sus padres. Tampoco parece tener dónde ir, como si lo hubieran acogido y ahora han cambiado de idea. Con amargura El Caminante se despide con una nota de la chica, quien todavía duerme. Los perros ladran, la luna brilla al salir al intemperie. Lo que comenzó en Mayo termina hoy en invierno.



Die Wetterfahne (La veleta)


Der Wind spielt mit der Wetterfahne
Auf meines schönen Liebchens Haus.
Da dacht' ich schon in meinem Wahne,
Sie pfiff den armen Flüchtling aus.
Er hätt' es eher bemerken sollen,
Des Hauses aufgestecktes Schild,
So hätt' er nimmer suchen wollen
Im Haus ein treues Frauenbild.
Der Wind spielt drinnen mit den Herzen
Wie auf dem Dach, nur nicht so laut.
Was fragen sie nach meinen Schmerzen ?
Ihr Kind ist eine reiche Braut.
El viento juega con la veleta
De la casa de mi bella amada.
Pensé ya en mi delirio,
Que se burlaba del pobre fugitivo.
Debería haberlo visto antes,
El letrero prendido de la casa,
Y jamás habría prentendido hallar
En ella una mujer fiel.
El viento juega dentro con los corazones
Como en el tejado, sólo que no tan fuerte.
¿Qué preguntan por mi sufrimiento?
Su hija es una novia rica.


El Caminante enfrenta el frío de la noche y el viento fuerte hace girar la veleta de la casa de su amada. Ahora ve la fachada de ese hogar con otros ojos. Debería haberselo imaginado que su amada no podría pretender nada serio con alguien como él. Dentro de la casa la familia discute qué hacer con él. Le preguntan dónde irá, qué hará. No es una preocupación sincera. Bien se han desecho de él y pronto darán la mano de su hija en matrimonio a un hombre rico y poderoso.





Gefror'ne Tränen (Lágrimas heladas)


Gefrorne Tropfen fallen
Von meinen Wangen ab:
Ob es mir denn entgangen,
Daß ich geweinet hab' ?
Ei Tränen, meine Tränen,
Und seid ihr gar so lau,
Daß ihr erstarrt zu Eise
Wie kühler Morgentau ?
Und dringt doch aus der Quelle
Der Brust so glühend heiß,
Als wolltet ihr zerschmelzen
Des ganzen Winters Eis !
Gotas heladas caen
De mis mejillas:
¿O es que acaso no me he dado cuenta
Que he llorado?
Oh lágrimas, mis lágrimas,
¿Sois tan tibias
Que os convertís en hielo
Como el frío rocío de la mañana?
Y salta del manantial
Del pecho tal ardiente calor,
Como si quisiérais derretir
Todo el hielo del invierno!


El pulso del piano bien podría representar los pasos erráticos del Caminante sobre la nieve o también cada lágrima que cae desde su mentón al suelo. La frustración e ira hace hervir sus lágrimas y llena su pecho de calor, tanto como para derretir todo el hielo del invierno. El Caminante va ensimismado en sus pensamientos sin siquiera percatarse que a lo largo de todo su andar ha llorado sin parar.







Erstarrung (Entumecimiento)


Ich such' im Schnee vergebens
Nach ihrer Tritte Spur,
Wo sie an meinem Arme
Durchstrich die grüne Flur.
Ich will den Boden küssen,
Durchdringen Eis und Schnee
Mit meinen heißen Tränen,
Bis ich die Erde seh'.
Wo find' ich eine Blüte,
Wo find' ich grünes Gras ?
Die Blumen sind erstorben,
Der Rasen sieht so blaß.
Soll denn kein Angedenken
Ich nehmen mit von hier ?
Wenn meine Schmerzen schweigen,
Wer sagt mir dann von ihr ?
Mein Herz ist wie erstorben,
Kalt starrt ihr Bild darin;
Schmilzt je das Herz mir wieder,
Fließt auch ihr Bild dahin !
Busco en la nieve en vano
Las huellas de sus pasos,
Donde ella de mi brazo
Pisaba la verde campiña.
Quiero besar el suelo,
Atravesando hielo y nieve
Con mis lágrimas ardientes
Hasta que vea la tierra.
¿Dónde encuentro una flor?
¿Dónde encuentro verde hierba?
Las flores están marchitas
El prado está tan pálido.
¿No hay ningún recuerdo
Que pueda llevarme de aquí?
Si mi dolor calla,
¿Qué me hablará de ella?
Mi corazón parece muerto,
Su imagen está fría;
Si el corazón se deshelase,
¡Fluiría con el agua su imagen!


Llega la incredulidad. No puede estar pasando. Desesperado El Caminante busca el recuerdo de su amada cuando, por ese mismo prado oscuro y nevado, meses atrás en la primavera, caminaban del brazo despreocupados y enamorados. Hoy la nieve ha destruído las flores, el pasto no tiene fuerza bajo centímetros de nieve. Todo pálido, gélido. Sólo ahora su corazón se percata de la estocada mortal de este adios. Se ha congelado dentro de su pecho y envenena cada recuerdo feliz con ella. Si su corazón pudiera sentir algo de calor de nuevo, si El Caminante algún día pudiera siquiera perdonar, quizás su recuerdo no dolería tanto como hoy y podría rememorarla sin rencor.

Der Lindenbaum (El tilo)


Am Brunnen vor dem Tore
Da steht ein Lindenbaum;
Ich träumt' in seinem Schatten
So manchen süßen Traum.
Ich schnitt in seine Rinde
So manches liebe Wort;
Es zog in Freud' und Leide
Zu ihm mich immer fort.
Ich mußt' auch heute wandern
Vorbei in tiefer Nacht,

Da hab' ich noch im Dunkeln
Die Augen zugemacht.

Und seine Zweige rauschten,
Als riefen sie mir zu:
Komm her zu mir, Geselle,
Hier find'st du deine Ruh' !
Die kalten Winde bliesen
Mir grad' ins Angesicht;

Der Hut flog mir vom Kopfe,Ich wendete mich nicht.
Nun bin ich manche Stunde

Entfernt von jenem Ort,
Und immer hör' ich's rauschen:
Du fändest Ruhe dort !
En la fuente, ante la puerta,
Hay un tilo;
Soñé en su sombra
Tantos dulces sueños.
Grabé en su corteza
Tantas palabras de amor;
Tendía en la dicha y la pena
Siempre hacia él.
También hoy tengo que pasar
Junto a él en la noche profunda.
Incluso en la oscuridad
Tengo que cerrar los ojos.

Y sus ramas susurraron
Como si me llamaran:
"Ven a mí, compañero,
¡Aquí encontrarás la paz!"
Vientos helados soplaron
Contra la cara,
El sombrero voló de mi cabeza,
No me dí la vuelta.
Ahora estoy varias horas
Alejado de aquel sitio,
Y oigo siempre el susurro:

¡Allí encontrarías la paz!

Luego de horas de caminar en plena oscuridad de la noche invernal, El Caminante se encuentra con un tilo. El tilo donde en los pasados meses de primavera y verano tomó siestas bajo su generosa sombra y soñó sobre el amor. En su corteza tatuó el nombre de su amada. Hoy el tilo se manifesta entre la oscuridad en su horizonte con los brazos abiertos como un padre contenedor. Un abrazo sincero y refugio es todo lo que El Caminante necesita en ese momento. El tilo lo llama a su lado, mas El Caminante cierra los ojos y sigue de largo.




Wasserflut (Torrente)


Manche Trän' aus meinen Augen
Ist gefallen in den Schnee;
Seine kalten Flocken saugen
Durstig ein das heiße Weh.
Wenn die Gräser sprossen wollen
Weht daher ein lauer Wind,
Und das Eis zerspringt in Schollen
Und der weiche Schnee zerrinnt.
Schnee, du weißt von meinem Sehnen,
Sag', wohin doch geht dein Lauf ?
Folge nach nur meinen Tränen,
Nimmt dich bald das Bächlein auf.
Wirst mit ihm die Stadt durchziehen,
Muntre Straßen ein und aus;
Fühlst du meine Tränen glühen,
Da ist meiner Liebsten Haus.
Varias lágrimas de mis ojos
Han caido en la nieve;
Sus fríos copos beben
Sedientos el ardiente dolor.
Cuando quiere brotar la hierba,
Sopla allí un viento suave,
Y el hielo salta en témpanos
Y la blanda nieve se derrite.
Nieve, tú conoces mis anhelos,
Dime, ¿Dónde irá tu andar?
Sigue sólo mis lágrimas,
Y pronto te perderás en la corriente.
Con ella atravesarás la ciudad,
Recorrerás las calles animadas;
Cuando sientas arder mis lágrimas,
Allí está la casa de mi amada.


Las lágrimas del Caminante alimentan la nieve a sus pies. Cada gota atraviesa los copos derritiéndolos y luego, se congelan una a una para aumentar su torrente. Cuando el invierno haya acabado, cuando su dolor se haya congelado y la nieve del prado derretido, el torrente recorrerá hasta el pueblo donde se encuentra la casa de su amada. Y entonces El Caminante sabe que todavía su recuerdo dolerá.






Auf dem Fluße (En el río)


Der du so lustig rauschtest,
Du heller, wilder Fluß,
Wie still bist du geworden,
Gibst keinen Scheidegruß.
Mit harter, starrer Rinde
Hast du dich überdeckt,
Liegst kalt und unbeweglich
Im Sande ausgestreckt.
In deine Decke grab' ich
Mit einem spitzen Stein
Den Namen meiner Liebsten
Und Stund' und Tag hinein:
Den Tag des ersten Grußes,
Den Tag, an dem ich ging;
Um Nam' und Zahlen windet
Sich ein zerbroch'ner Ring.
Mein Herz, in diesem Bache
Erkennst du nun dein Bild ?
Ob's unter seiner Rinde
Wohl auch so reißend schwillt ?
Tú que susurrabas tan alegre,
Tú claro, salvaje río,
Qué tranquilo te has vuelto,
¡No das despedida alguna!
Con dura, rígida corteza
Te has cubierto.
Permaneces frío e impasible
Extendido sobre la arena.
Grabé en tu superficie
Con una afilada piedra
El nombre de mi amada
Y la hora y el día:
El día del primer encuentro,
El día en el que me fui:
Nombre y fechas envueltos
En un anillo roto.
Corazón, ¿No reconoces
Tu imagen en este arrollo?
¿No habrá bajo su corteza
También tan rauda efusión?


El río se ha rendido al invierno y gran parte de su superficie se ha congelado. El Caminante ya no puede apreciar su torrente como en los meses pasados, sino que hoy en la gélida noche, su corteza de hielo no deja ver sus aguas. El Caminante tatua con una piedra el nombre de su amada sobre la superficie de hielo. La primera vez que la vio y el día de su partida y no puede evitar preguntarse si es que su corazón no está acaso tan congelado como la costra de hielo en la que se ha conviertido el río.





Rückblick (Mirada atrás)


Es brennt mir unter beiden Sohlen,
Tret' ich auch schon auf Eis und Schnee,
Ich möcht' nicht wieder Atem holen,
Bis ich nicht mehr die Türme seh'.
Hab' mich an jedem Stein gestoßen,
So eilt' ich zu der Stadt hinaus;
Die Krähen warfen Bäll' und Schloßen
Auf meinen Hut von jedem Haus.
Wie anders hast du mich empfangen,
Du Stadt der Unbeständigkeit !
An deinen blanken Fenstern sangen
Die Lerch' und Nachtigall im Streit.
Die runden Lindenbäume blühten,
Die klaren Rinnen rauschten hell,
Und ach, zwei Mädchenaugen glühten. -
Da war's gescheh'n um dich, Gesell !
Kommt mir der Tag in die gedanken,
Möcht' ich noch einmal rückwärts seh'n.
Möcht' ich zurücke wieder wanken,
Vor ihrem Hause stille steh'n.
Me quema bajo los dos pies,
Como si andara sobre hielo y nieve;
No podré respirar de nuevo
Hasta que no vea más las torres.
He tropezado con cada piedra,
Con tanta prisa dejo la ciudad;
Los cuervos lanzan copos y granizo
A mi sombrero desde cada casa.
Cuán distinta me recibiste,
¡Tú, ciudad de la inconsecuencia!
En tus brillantes ventanas cantaban
En pugna la alondra y el ruiseñor.
Los tilos florecían,
Los limpios regueros murmuraban claramente,
Y, ¡ah!, dos ojos de muchacha bullían, -
¡Y era por ti, compañero!
Me viene el día a la memoria,
Y quisiera mirar de nuevo hacia atrás,
Quisiera flaquear de nuevo
Y permanecer en silencio ante su casa.


El Caminante avanza a toda prisa. Sólo quiere alejarse lo más que pueda de la casa de su amada. Comienza a sentir las consecuencias de horas de viaje sin descanso en la madrugada invernal. Sus pies entumidos de frío se han tropezado con cada piedra en su camino. Llega a la ciudad que una vez en los meses pasados, visitó con ella, su amada. Entonces la ciudad lo recibió con los brotes de la primavera y el canto de los pájaros. Hoy, le es indiferente a su llegada. El sólo recuerdo de esos cálidos meses pasados y de la compañía de su amada quiere hacerlo flaquear y volver donde ella.



Irrlicht (Fuego fatuo)


In die tiefsten Felsengründe
Lockte mich ein Irrlicht hin;
Wie ich einen Ausgang finde,
Liegt nicht schwer mir in dem Sinn.
Bin gewohnt das Irregehen,
's führt ja jeder Weg zum Ziel;
Uns're Freuden, uns're Wehen,
Alles eines Irrlichts Spiel !
Durch des Bergstroms trockne Rinnen
Wind' ich ruhig mich hinab,
Jeder Strom wird's Meer gewinnen,
Jedes Leiden auch sein Grab.
En el abismo más profundo
Me atrajo un fuego fatuo;
Cómo encontrar una salida
No se me aparenta difícil.
Estoy acostumbrado a extraviarme,
Cada camino lleva a su meta:
Nuestras alegrías, nuestros anhelos,
¡Todas un juego de perdición!
Por arroyos secos de las montañas,
Voy buscando con calma.
Toda corriente encuentra su mar,
También cada pena, su tumba.



La música nos indica que quizás estemos frente a los primeros indicios de locura. El Caminante sigue una luz y no le importa si lo desvía de su ruta pues, de todas formas no tiene destino. Sabe que a la larga, cada camino llega a un causal, que cada espejismo es una trampa. Sabe que su andar no le llevará a nada bueno.


Rast (Descanso)


Nun merk' ich erst wie müd' ich bin,
Da ich zur Ruh' mich lege;
Das Wandern hielt mich munter hin
Auf unwirtbarem Wege.
Die Füße frugen nicht nach Rast,
Es war zu kalt zum Stehen;
Der Rücken fühlte keine Last,
Der Sturm half fort mich wehen.
In eines Köhlers engem Haus
Hab' Obdach ich gefunden.
Doch meine Glieder ruh'n nicht aus:
So brennen ihre Wunden.
Auch du, mein Herz, in Kampf und Sturm
So wild und so verwegen,
Fühlst in der Still' erst deinen Wurm
Mit heißem Stich sich regen !
Sólo ahora noto lo cansado que estoy,
Ahora que me echo a descansar;
Andar me mantiene despierto
Por los inhóspitos caminos.
Los pies no piden descanso,
Hace demasiado frío para permanecer parado;
La espalda no siente la carga,
La tormenta me ayuda a respirar.
En la angosta casa de un carbonero
He encontrado asilo.
Pero mis miembros no descansan,
Así queman sus heridas.
También tú, corazón, en la lucha y la tormenta
Tan arrojado y fiero,
Sólo en la tranquilidad sientes tu serpiente
Con un mordisco abrasador se agita.


Al fin El Caminante encuentra un refugio donde descansar, una pequeña choza de un carbonero. No puede dormir, las piernas y pies le duelen demasiado y con esa tranquilidad y abrigado del inhóspito clima a las afueras, su corazón comienza a sentir el dolor punzante de los últimos eventos. No debería haber detenido su andar pues, por lo menos merodeando entre rocosos caminos puede mantener la cabeza ocupada en otra cosa. La sobrevivencia. El viento huracanado y gélido le ayuda a respirar y vagabundear le anima. Es lo único que le queda.



Frühlingstraum (Sueño de primavera)


Ich träumte von bunten Blumen,
So wie sie wohl blühen im Mai;
Ich träumte von grünen Wiesen,
Von lustigem Vogelgeschrei.
Und als die Hähne krähten,
Da ward mein Auge wach;
Da war es kalt und finster,
Es schrien die Raben vom Dach.
Doch an den Fensterscheiben,
Wer malte die Blätter da ?
Ihr lacht wohl über den Träumer,
Der Blumen im Winter sah ?
Ich träumte von Lieb um Liebe,
Von einer schönen Maid,
Von Herzen und von Küssen,
Von Wonne und Seligkeit.
Und als die Hähne krähten,
Da ward mein Herze wach;
Nun sitz' ich hier alleine
Und denke dem Traume nach.
Die Augen schließ' ich wieder,
Noch schlägt das herz so warm.
Wann grünt ihr Blätter am Fenster ?
Wann halt' ich mein Liebchen im Arm ?
Soñé con coloreadas flores,
Como las que florecen en mayo;
Soñé con verdes prados,
Con el gracioso canto de los pájaros.
Y cuando cantaron los gallos,
Abrí mis ojos;
Estaba oscuro y frío,
Los cuervos graznaban en el tejado.
Pero, en los cristales de la ventana,
¿Quién pintó esas hojas?
¿Os reiréis del soñador,
Que vio flores en invierno?
Soñé con el amor por el amor,
Con una bella doncella,
Con corazones y besos,
Con deleites y dichas.
Y cuando cantaron los gallos,
Se despertó mi corazón.
Ahora me siento aquí solo,
Y recuerdo mi sueño.
Cierro los ojos de nuevo,
Aún late el corazón con calor.
¿Cuándo verdeceréis, hojas, en la ventana?
¿Cuándo tendré a mi amada entre los brazos?

El sueño y el cansancio ganan la batalla y doblegan al Caminante. Refugiado del frío en la choza, sueña con la primavera, con los prados florecidos, con el canto de los pájaros, con los besos y caricias de su amada. Tan pronto recupera la conciencia con el canto de los gallos al amanecer, se da cuenta de la pesadilla que es su realidad y el cálido sueño se desvanece en su memoria. Añora la primavera, su calor y color tanto como añora y necesita a su amada.

Einsamkeit (Soledad)


Wie eine trübe Wolke
Durch heit're Lüfte geht,
Wenn in der Tanne Wipfel
Ein mattes Lüftchen weht:
So zieh ich meine Straße
Dahin mit trägem Fuß,
Durch helles, frohes Leben
Einsam und ohne Gruß.
Ach, daß die Luft so ruhig !
Ach, daß die Welt so licht !
Als noch die Stürme tobten,
War ich so elend nicht.
Como pasa una nube oscura
Por cielos claros,
Cuando en la copa del abeto
Sopla una pesada brisa:
Así hago mi camino
Con el paso cansado,
A través de la vida clara y alegre,
Solo y sin un saludo.
Ah,¡que esté tan tranquilo el viento!
Ah, ¡que esté el mundo tan luminoso!
Cuando aun rugía la tormenta,
No me sentía tan desdichado.


Es la mañana de un nuevo día. Para todos los demás, sus vidas continuan. La tormenta ha cesado y la luz del día se refleja en el manto blanco de nieve que cubre todo. El Caminante pasa invisible por entre los pueblerinos, mientras ellos se ocupan de sus actividades, pasa él arrastrando los pies sin rumbo y ni descanso. El mero hecho que la vida continue para los otros, que la luz del día lo ciegue, que le viento haya cesado de soplar con tanta fuerza, le deprime aún más. Por lo menos en el medio del rugir de la nieve y el viento huracanado y de noche, encontraba algo de similitud con su propio dolor.



***


En la próxima entrega veremos las siguientes doce canciones. ¿Qué te evocan estas primeras doce?

2 comentarios:

  1. Hola Aurora
    Magnífico trabajo sobre Winterreise de Schubert en el que ofreces un acercamiento muy emotivo y emocionado a la obra tanto en la parte correspondiente a los poemas como a la musical.
    Es una obra a la que tengo un cariño especial y suelo escucharla cada invierno. La primera versión que conseguí está interpretada nada menos que por Fischer-Dieskau con Baremboim al piano. En alguna ocasión he oído otras versiones por la red en todo tipo de voces, pero asocio a Dieskau con esta obra y los lieder de Schubert. Alguna vez, incluso la he llevado al blog. No había escuchado a Bostridge, pero lo conservo junto con tu trabajo para esos momentos especiales de otros inviernos.
    Un saludo

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    1. ¡Muchas gracias por tus palabras, Miguel!

      Me da mucho gusto que te haya gustado mi entrada. Mañana publicaré la segunda y última parte de este tremendo ciclo de Lieder.
      Debo admitir que sólo el año pasado lo he descubierto, en un esfuerzo por conocer más música de Schubert me topé con esta versión de Bostridge en Youtube. Y para Navidad me llegó este box como regalo: https://www.amazon.de/Die-sch%C3%B6ne-M%C3%BCllerin-Winterreise-Schwanengesang/dp/B00OJ43H6M/ref=sr_1_3?ie=UTF8&qid=1515923420&sr=8-3&keywords=ian+bostridge
      Son los tres ciclos de Lieder de Schubert cantados por este tenor. En los últimos veinte y tantos años se ha convertido en una autoridad en el repertorio de Lieder alemana y muchos críticos dicen que su voz e interpretación inteligente y sensible pareciera como si hubiera nacido para cantar Schubert. ¡Te lo recomiendo de todas formas!
      La otra versión de Winterreise que también quiero obtener es la de la mezzo soprano inglesa Alice Coote. Lamentablemente no he encontrado el ciclo entero cantado por ella en Youtube, sino que sólo en Spotify. Este es el álbum: https://www.amazon.de/Winterreise-Alice-Coote/dp/B00BJ60K5E/ref=sr_1_1?s=music&ie=UTF8&qid=1515923732&sr=1-1&keywords=alice+coote+schubert
      Amo su versión no sólo po su tremenda capacidad de expresión, sino también porque las tonalidades son para voz media baja y así puedo cantar a la par :-)

      ¡Saludos!

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